sábado, 15 de noviembre de 2025

Abimelec hijo de Gedeón conspira para ser juez y mata a sus 70 hermanos.

Capítulo 9

G. Abimelec conspira para ser juez de Israel.

1. Abimelec mata a 70 de sus hermanos hijos de Gedeón.

a. 9:1 Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y habló con ellos. Y con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:

b. 9:2 Yo les ruego que le digas y oigan todos los de Siquem: ¿Qué les parece mejor, que los gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que los gobierne un solo hombre? Acuérdense que yo soy hueso y carne de ustedes.

c. 9:3 Y hablaron por él los hermanos de su madre en oídos de todos los de Siquem, todas estas palabras; y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec. Porque decían: Es nuestro hermano.

d. 9:4 Y le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.

f. 9:5 Y viniendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos a los hijos de Jerobaal o Gedeón, setenta varones, sobre una misma piedra. Pero quedó Jotam el hijo menor de Jerobaal, que se escondió.

g. 9:6 En esa época, se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo. Para elegir a Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.

2. Parábola de Joram, único hijo de Gedeón que queda vivo.

a. 9:7 Cuando se lo dijeron a Jotam, se fue y se ubicó en la cumbre del monte de Gerizim. Y alzando su voz clamó. Y les dijo: Óiganme, varones de Siquem, y así los oiga Dios.

b. 9:8 Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre ellos, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros.

c. 9:9 Pero el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres? ¿Para ir a ser grande sobre los árboles?

d. 9:10 Dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.

e. 9:11 Respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto? ¿Para ir a ser grande sobre los árboles?

f. 9:12 Dijeron luego los árboles a la vid: Ven tú, reina sobre nosotros.

g. 9:13 La vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres? ¿Para ir a ser grande sobre los árboles?

h. 9:14 Todos los árboles a la zarza dijeron: Anda tú, y reina sobre nosotros.

i. 9:15 La zarza respondió a los árboles: Si en verdad me eliges por rey sobre ustedes, vengan, a abrigarse bajo de mi sombra. Si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano.

2.1. Joram les exhorta sobre Abimelec como rey.

a. 9:16-17 Con todo esto, si con verdad y con integridad han procedido en hacer rey a Abimelec. Si han actuado bien con Jerobaal; Gedeón. Y con su casa. Si le han pagado conforme a la obra de sus manos. Bien saben ustedes que mi padre peleó por ustedes, y expuso su vida al peligro. Para libraros de la mano de Madián.

b. 9:18 Pero ustedes se han levantado hoy, contra la casa de mi padre. Y han matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra. Y han colocado por rey a Abimelec. Sobre los de Siquem hijo de su concubina, su criada. Por cuanto es su hermano.

c. 9:19 Si con verdad y con integridad, han procedido hoy. Con Jerobaal, y con su casa. Por tanto, gocen de Abimelec, y él goce de ustedes.

d. 9:20 Pero si no es así, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa de Milo. También fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a Abimelec.

e. 9:21 Escapó Jotam y huyó. Se fue a Beer. Y allí estuvo, por miedo de Abimelec su hermano.

3. Los de Siquem se levantan contra Abimelec.

a. 9:22 Después que Abimelec domina sobre Israel tres años.

b. 9:23 Envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem. Y los de Siquem se levantaron contra Abimelec.

c. 9:24 Para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal. Y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató. Y sobre los hombres de Siquem, que fortalecieron las manos de él, para matar a sus hermanos.

d. 9:25 Los de Siquem colocaron en las cumbres de los montes acechadores, que robaban a todos los que pasaban junto a ellos, por el camino. Y le avisaron a Abimelec sobre el asunto.

4. Siquem coloca su confianza en Gaal hijo de Ebed.

a. 9:26 Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem. Y los de Siquem colocaron en él su confianza.

b. 9:27 Saliendo al campo, vendieron sus viñedos. Y pisaron la uva e hicieron fiesta. Entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron. Y maldijeron a Abimelec.

c. 9:28 Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem? ¿Para que nosotros le sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo? Sirvan los varones de Hamor, padre de Siquem. Pero ¿por qué nosotros le hemos de servir a él?

d. 9:29 Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano. Luego yo destruiría a Abimelec, con tus ejércitos, y le daría sal.

e. 9:30 Cuando Zebul gobernador de la ciudad oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se molestó con ira.

f. 9:31 Secretamente envió mensajeros a Abimelec, diciendo: En este momento, Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem. Y están sublevando la ciudad contra ti.

g. 9:32 Alistate, de inmediato en la noche, tú y el pueblo que está contigo. Y coloca emboscada en el campo.

h. 9:33 Madruga por la mañana al salir el sol. Y llega a la ciudad. Cuando él y el pueblo que está con él, salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión.

i. 9:34 Saliendo enseguida de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, colocaron emboscada contra Siquem, con cuatro compañías.

5. Gaal hijo de Ebed se enfrenta a Abimelec.

a. 9:35 Gaal hijo de Ebed salió, y se colocó a la entrada de la puerta de la ciudad. Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.

b. 9:36 Viendo Gaal al pueblo, dijo a Zebul: He allí gente que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: Tú ves la sombra de los montes como si fueran hombres.

c. 9:37 Volvió Gaal a hablar, y dijo: He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa viene por el camino de la encina de los adivinos.

d. 9:38 Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora tu boca con que decías: ¿Quién es Abimelec para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal de inmediato, y pelea con él.

e. 9:39 Gaal salió delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec.

f. 9:40 Pero lo persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él. Y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta.

g. 9:41 Abimelec se quedó en Aruma. Zebul echó fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen en Siquem.

6. Abimelec destruye y asesina a los de Siquem.

a. 9:42 Aconteció el día siguiente, que el pueblo salió al campo. Y avisaron a Abimelec,

b. 9:43 El cual, seleccionando a la gente, la repartió en tres compañías, colocando emboscadas en el campo. Cuando miró, enseguida el pueblo estaba saliendo de la ciudad. Y saliendo contra ellos, los atacó.

c. 9:44 Porque Abimelec y la compañía que estaba con él, se arremetieron con ímpetu. Y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad. Y las otras dos compañías arremetieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron.

d. 9:45 Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y capturó la ciudad, matando al pueblo que estaba en ella. Asolando la ciudad, la sembró de sal.

e. 9:46 Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem. Se reunieron en la fortaleza del templo del dios Berit.

f. 9:47 Avisaron a Abimelec, que estaban reunidos todos los hombres de la torre de Siquem.

g. 9:48 En ese momento, Abimelec subió al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba. Agarró Abimelec un hacha en su mano. Cortó una rama de los árboles. Y levantándose se la colocó sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me han visto hacer, apresúrense a hacerlo como yo.

h. 9:49 Todo el pueblo cortó también cada uno su rama, siguiendo a Abimelec. Y las colocaron junto a la fortaleza. Y encendieron fuego con ellas, a la fortaleza, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron. Como unos mil hombres y mujeres.

i. 9:50 Después Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la capturó.

7. Abimelec y Siquem destruidos como Jotam predijo.

a. 9:51 En medio de aquella ciudad de Tebes, había una torre fortificada, a la cual se fueron todos los hombres y las mujeres. Y todos los señores de la ciudad. Cerrando las puertas, subieron al techo de la torre.

b. 9:52 Vino Abimelec a la torre, combatiéndola, llegando hasta la puerta de la torre, para incendiarla en fuego.

c. 9:53 Pero una mujer con un pedazo de una rueda de molino, la dejó caer sobre la cabeza de Abimelec, y le rompió el cráneo.

d. 9:54 En este momento llamó apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mátame. Para que no se diga de mí: Una mujer lo mató. Su escudero le atravesó la espada. Y murió.

e. 9:55 Cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa.

f. 9:56 Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.

g. 9:57 Todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas. Y vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.

La historia de Gedeón rey de Israel en la Biblia

Capítulo 6

E. Gedeón ungido como juez de Israel.

1. Madián oprime a Israel, 7 años.

a. 6:1 Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.

b. 6:2 La mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados.

c. 6:3 Porque sucedía que cuando Israel sembraba, los atacaban los madianitas, amalecitas y los hijos del oriente.

d. 6:4 Acampando contra ellos, destruyen los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza. Y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos.

e. 6:5 Porque subían ellos y sus ganados. Venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables. Así venían a la tierra para devastarla.

2. Dios envía un profeta a Israel y los exhorta. 

a. 6:6 De este modo empobrece Israel demasiado, por causa de Madián. Y los hijos de Israel clamaron a Jehová.

b. 6:7 Cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová, a causa de los madianitas.

c. 6:8 Jehová envió a los hijos de Israel un varón profeta, el cual les dijo: Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Yo los hice salir de Egipto, y los saqué de la casa de servidumbre.

d. 6:9 Los libré de mano de los egipcios, y de mano de todos los que los afligieron. A los cuales eché de delante de ustedes, y les di su tierra.

e. 6:10 Se dirigió a ellos y les dijo: Yo soy Jehová su Dios; no teman a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitás. Pero no han obedecido a mi voz.

3. Llamado de Gedeón hijo de Joás de Manasés.

a. 6:11 Vino el Ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita. Y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar. Para esconderlo de los madianitas.

b. 6:12 Y el Ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.

c. 6:13 Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado. Y nos ha entregado en mano de los madianitas.

d. 6:14 Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con toda esta fuerza; con la que hablas, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. Porque Soy Yo, el que te envío.

3.1. Gedeón se siente incapaz y pide señal a Dios.

a. 6:15 En ese momento le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? Porque mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.

b. 6:16 Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.

c. 6:17 Y él respondió: Yo te ruego que, si he hallado gracia delante de ti, me des señal de que tú has hablado conmigo.

d. 6:18 Te ruego que no te vayas de aquí, hasta que yo vuelva, saque mi ofrenda y la coloque delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas.

e. 6:19 Y entrando Gedeón, preparó un cabrito, y panes sin levadura de un Efa de harina. Colocó la carne en un canastillo, y el caldo en una olla. Y sacándolo se lo presentó, debajo de aquella encina.

f. 6:20 En ese tiempo, el Ángel de Dios le dijo: Agarra la carne y los panes sin levadura. Y colócalo sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así.

g. 6:21 Y extendiendo el Ángel de Jehová el báculo que tenía en su mano, tocó con la punta la carne y los panes sin levadura; subió fuego de la peña, el cual consumió la carne y los panes sin levadura. Y el Ángel de Jehová desapareció de su vista.

3.2. Dios le da fuerza a Gedeón y le ordena destruir a Baal.

a. 6:22 Viendo efectivamente Gedeón que era el Ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, he visto al Ángel de Jehová cara a cara.

b. 6:23 Pero Jehová le dijo: Paz para ti; no tengas temor, no morirás.

c. 6:24 Y edificó allí Gedeón un altar a Jehová, lo llamó Jehová-shalom. Y este permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas.

d. 6:25 Aconteció que la misma noche le dijo Jehová: Agarra un toro del hato de tu padre, el segundo toro de siete años. Y derriba el altar de Baal que tu padre tiene. Y corta también la imagen de Asera que está junto a él;

e. 6:26 Y edifica altar a Jehová tu Dios, en la cumbre de este peñasco en un lugar apropiado. Agarra el segundo toro, sacrifícalo en holocausto, con la madera de la imagen de Asera, que habrás cortado.

3.3. Gedeón destruye el altar de Baal

a. 6:27 Luego Gedeón selecciono diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Pero temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, lo hizo de noche.

b. 6:28 Por la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, efectivamente el altar de Baal estaba derribado, y cortada la imagen de Asera que estaba junto a él. Y el segundo toro había sido ofrecido en holocausto sobre la edificación del altar.

3.4. La ciudad quiere matar a Gedeón.

a. 6:29 Diciendo unos a otros: ¿Quién ha hecho esto? Buscando e indagando, les dijeron: Lo ha hecho Gedeón hijo de Joás. En ese tiempo, los hombres de la ciudad dijeron a Joás:

b. 6:30 Saca a tu hijo. Para que muera. Porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la imagen de Asera que estaba junto a él.

c. 6:31 Joás respondió a todos los que estaban junto a él: ¿Se atreven ustedes a contender por Baal? ¿Defenderás su causa? Cualquiera que contienda por él, que muera esta mañana. Si es un dios, que contienda el mismo con el que derribó su altar.

3.5. Jehová unge a Gedeón con su Espíritu.

a. 6:32 Aquel día Gedeón fue llamado Jerobaal, esto es: Contienda Baal contra él, por cuanto derribó su altar.

b. 6:33 Pero todos los madianitas y amalecitas. Y los del oriente se reunieron todos juntos. Y pasando acamparon en el valle de Jezreel.

c. 6:34 En ese mismo momento, el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el cuerno, los abiezeritas se reunieron con él.

d. 6:35 Envió mensajeros por todo Manasés. Y ellos también se juntaron con él. Así mismo envió mensajeros a Aser, a Zabulón y a Neftalí, los cuales salieron a encontrarles.

4. Gedeón coloca la señal del vellón.

a. 6:36 Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho.

b. 6:37 En este momento, yo colocaré un vellón de lana en el campo; y si el rocío solo estuviere en el vellón, quedando seca toda la otra tierra. Siendo así, comprenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho.

c. 6:38 Aconteció así mismo, cuando se levantó en la mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua.

d. 6:39 Pero Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu juicio contra mí, si aún esta vez te lo pido; otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco. Y el rocío este sobre la tierra.

e. 6:40 Aquella noche Dios lo hizo así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.

 

Capítulo 7

5. Gedeón de la tribu de Efraín juez y libertador.

5.1. Los trescientos hombres seleccionados con Gedeón.

a. 7:1 Levantándose, en la mañana Jerobaal, es decir; Gedeón, y todo el pueblo que estaba con él. Acamparon junto a la fuente de Harod; quedando el campamento de los madianitas al norte, más allá del collado de More, en el valle.

b. 7:2 Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho. Para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.

c. 7:3 Inmediatamente, avisa que lo oiga del pueblo, diciendo: Quien tema, se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Se devolvieron de los del pueblo veintidós mil y quedaron diez mil.

d. 7:4 Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo. Llévalos a las aguas, y allí te los probaré, del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo. Pero cualquiera que yo te diga: Este no va contigo, el tal no irá.

e. 7:5 En ese momento, llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua, como lame el perro, a aquél lo separas aparte. Asimismo, a cualquiera que se doble sobre sus rodillas para beber con su mano.

f. 7:6 Y el total de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, fueron trescientos hombres.  Y el resto del pueblo bebió las aguas lamiendo con la lengua, como el perro.

g. 7:7 En efecto Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua con sus manos los salvaré. Y entregaré a los madianitas en tus manos. Y váyase toda la demás gente, cada uno a su lugar.

5.2. Gedeón sale con los trescientos hombres a combatir.

a. 7:8 Y habiendo recogido provisiones para el pueblo, y sus trompetas, envió a todos los israelitas cada uno a su tienda. Y mantuvo a aquellos trescientos hombres. Y estaba abajo en el valle el campamento de Madián.

b. 7:9 Aconteció aquella noche que Jehová le dijo: marcha, y ve al campamento. Porque yo lo he entregado en tus manos.

c. 7:10 Si tienes temor de ir, baja tú con Fura tu criado al campamento,

d. 7:11 Oirás lo que hablan, enseguida tus manos se esforzarán, y bajaras al campamento. Y él fue con Fura su criado, hasta los puestos avanzados de la gente armada, que estaba en el campamento.

e. 7:12 Y los madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente estaban tendidos en el valle como langostas en multitud. Y sus camellos eran innumerables, como la arena que está a la ribera del mar en multitud.

f. 7:13 Cuando llegó Gedeón, en ese momento, un hombre estaba contando a su compañero un sueño, diciendo: Mira yo soñé un sueño. Veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián. Y llegó a la tienda. Y la golpeó de tal manera que cayó. Y la trastornó de arriba abajo. Y la tienda cayó.

g. 7:14 Su compañero respondió diciendo: Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas, con todo el campamento.

5.3. Gedeón se arma de valor y sale a derrotar a los madianitas.

a. 7:15 Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró. Y volviendo al campamento de Israel, dijo: Alístense, porque Jehová ha entregado el campamento de Madián en vuestras manos.

b. 7:16 Separándose los trescientos hombres en tres escuadrones, les dio a todos ellos en sus manos trompetas, y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros.

c. 7:17 Les dijo: Miradme a mí, y hagan como hago yo; enseguida cuando yo llegue al extremo del campamento, hagan ustedes igual que yo.

d. 7:18 Yo tocaré la trompeta, y todos los que estarán conmigo; y ustedes tocarán en ese momento, las trompetas alrededor de todo el campamento, y dirás: ¡Por Jehová y por Gedeón!

5.4. Gedeón combate a los madianitas.

a. 7:19 Después llegaron Gedeón y los cien hombres que venían con él, al extremo del campamento, al principio de la guardia de la medianoche. Cuando acababan de cambiar la guardia de los centinelas. Tocaron las trompetas. Y quebraron los cántaros que llevaban en sus manos.

b. 7:20 Los tres escuadrones tocaron las trompetas, quebrando los cántaros. Cargando en la mano izquierda las teas y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!

c. 7:21 Se mantuvieron firmes cada uno en su puesto en derredor del campamento. En ese momento todo el ejército echó a correr dando gritos y huyendo.

d. 7:22 Los trescientos tocaban las trompetas. Y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyó hasta Bet-sita, en dirección de Zerera, y hasta la frontera de Abel-mehola en Tabat.

e. 7:23 Y reuniéndose los de Israel, de Neftalí, de Aser y de todo Manasés, siguieron a los madianitas.

f. 7:24 Gedeón también envió mensajeros por todo el monte de Efraín, diciendo: Desciendan al encuentro de los madianitas, y posesiónense de los vados de Bet-bara. Y del Jordán antes que ellos lleguen. Juntos todos los hombres de Efraín, conquistaron los vados de Bet-bara y del Jordán.

g. 7:25 Y capturaron a dos príncipes de los madianitas, Oreb y Zeeb; y mataron a Oreb en la peña de Oreb. Y a Zeeb lo mataron en el lagar de Zeeb. Después que siguieron a los madianitas, trajeron las cabezas de Oreb y de Zeeb a Gedeón, al otro lado del Jordán.

 

Capítulo 8

6. Gedeón va a combatir a Zeba y Zalmuna.

6.1. Efraín se queja porque no lo llama a la guerra.

a. 8:1 Pero los hombres de Efraín le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no llamándonos cuando ibas a la guerra contra Madián? Y le reprendieron fuertemente.

b. 8:2 A los cuales él respondió: ¿Qué he hecho yo ahora comparado con ustedes? ¿No es la caleta de Efraín, mejor que la venta de Abiezer?

c. 8:3 Dios ha entregado en vuestras manos a Oreb y a Zeeb, príncipes de Madián; ¿y qué he podido yo hacer comparado con ustedes? En ese momento, el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra.

d. 8:4 Gedeón fue al Jordán, y pasó él. Y los trescientos hombres que traía consigo, cansados, pero todavía persiguiendo.

6.2. Israel se niega a dar pan al ejército de Gedeón.

a. 8:5 Dijo a los de Sucot: Yo les ruego que des a la gente que me sigue, algunos bocados de pan; porque están cansados. Yo persigo a Zeba y Zalmuna, reyes de Madián.

b. 8:6 Los principales de Sucot respondieron: ¿Están ya Zeba y Zalmuna en tu mano, para que demos pan a tu ejército?

c. 8:7 Gedeón dijo: Cuando Jehová haya entregado en mi mano a Zeba y a Zalmuna. Yo trillaré su carne con espinos y abrojos del desierto.

d. 8:8 De allí subió a Peniel, y les dijo las mismas palabras. Y los de Peniel le respondieron como habían respondido los de Sucot.

e. 8:9 Él habló también a los de Peniel, diciendo: Cuando yo vuelva en paz, derribaré esta torre.

6.3. Gedeón derrota a Zeba y Zalmuna.

a. 8:10 Zeba y Zalmuna estaban en Carcor, y con ellos su ejército, como de quince mil hombres, todos los que habían quedado de todo el ejército de los hijos del oriente. Ya que habían caído ciento veinte mil hombres, que peleaban con espada.

b. 8:11 Subiendo, por tanto, Gedeón por el camino de los que habitaban en tiendas al oriente de Noba y de Jogbeha, atacó el campamento, porque el ejército no estaba en guardia.

c. 8:12 Huyendo Zeba y Zalmuna, él los siguió. Capturando a los dos reyes de Madián, Zeba y Zalmuna, y todo el ejército se sofocó de espantó.

d. 8:13 En este tiempo, Gedeón hijo de Joás volvió de la batalla, antes que el sol se ocultase. 

6.4. Gedeón mata a los hombres de la ciudad de Sucot.

a. 8:14 Llamó a un joven de los hombres de Sucot, y le preguntó. Y él, le dio por escrito los nombres de los principales. Y de los ancianos de Sucot. Setenta y siete varones.

b. 8:15 Entrando a los hombres de Sucot, dijo: Aquí están Zeba y Zalmuna, acerca de los cuales me zaheriste, diciendo: ¿Están ya en tu mano Zeba y Zalmuna? ¿Para que nosotros demos pan a tus hombres cansados?

c. 8:16 Sujetando a los ancianos de la ciudad, con espinos y abrojos del desierto, con ellos castigó a los de Sucot.

d. 8:17 Asimismo derribó la torre de Peniel, y mató a los de la ciudad.

6.5. Gedeón mata Zeba y a Zalmuna reyes madianitas.

a. 8:18 Luego dijo a Zeba y a Zalmuna: ¿Qué aspecto tenían aquellos hombres que mataste en Tabor? Y ellos respondieron: Como tú, así eran ellos; cada uno parecía hijo de rey.

b. 8:19 Él dijo: Mis hermanos eran hijos de mi madre. ¡Vive Jehová, que, si les hubieras conservado la vida, yo no los mataría!

c. 8:20 Dijo a Jeter su primogénito: Levántate, y mátalos. Pero el joven no desenvainó su espada. Puesto que tenía temor, porque era aún muchacho.

d. 8:21 En ese tiempo, dijeron Zeba y Zalmuna: Levántate tú, y mátanos; porque como es el varón, tal es su valentía. Y Gedeón se levantó, y mató a Zeba y a Zalmuna; y tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al cuello.

6.6. Israel se prostituye con el efod que hace Gedeón.

a. 8:22 Los israelitas dijeron a Gedeón: Sé nuestro señor, tú, tu hijo, y tu nieto; ya que nos has librado de la mano de Madián.

b. 8:23 Pero Gedeón respondió: No seré señor sobre ustedes, ni mi hijo los señoreara: Jehová señoreara sobre ustedes.

c. 8:24 Les dijo Gedeón: Quiero hacerles una petición; que cada uno me dé los zarcillos de su botín.

d. 8:25 Ellos respondieron: De buena gana te los daremos. Y tendiendo un manto, echó allí cada uno los zarcillos de su botín.

e. 8:26 El peso de los zarcillos de oro que él pidió, fue mil setecientos siclos de oro, sin las planchas y joyeles. Y vestidos de púrpura que traían los reyes de Madián. Y sin los collares que traían sus camellos al cuello.

f. 8:27 Y Gedeón hizo un efod de ellos, y lo envió a guardar en su ciudad de Ofra; y todo Israel se prostituyó tras de ese efod en aquel lugar. Fue tropezadero a Gedeón y a su casa.

g. 8:28 Así fue subyugado Madián delante de los hijos de Israel, y nunca más volvió a levantar cabeza. Y reposó la tierra cuarenta años en los días de Gedeón.

6.7. Gedeón muere y vuelve Israel a los baales.

a. 8:29 Luego Jerobaal hijo de Joás se fue y habitó en su casa.

b. 8:30 Gedeón tuvo setenta hijos, que constituyeron su descendencia. Porque tuvo muchas mujeres.

c. 8:31 También su concubina que estaba en Siquem le dio un hijo, y le puso por nombre Abimelec.

d. 8:32 Murió Gedeón hijo de Joás siendo muy viejo. Y fue sepultado en el sepulcro de su padre Joás, en Ofra de los abiezeritas.

e. 8:33 Pero aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse, yendo tras los baales. Y escogieron por dios a Baal-berit.

f. 8:34 Los hijos de Israel no se acordaron de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor.

g. 8:35 Ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.

La historia de la juez de Israel Débora en la Biblia

Capítulo 4

E. Débora de la tribu de Efraín juez de Israel los libertó de Canaán.

1. Jabín rey de Canaán oprime a Israel por 20 años.

a. 4:1 Después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová.

b. 4:2 Jehová los vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército se llamaba Sísara, el cual habitaba en Haroset-goim.

c. 4:3 En esa época, los hijos de Israel clamaron a Jehová. Porque aquél tenía novecientos carros de hierro. Y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel, por veinte años.

2. Débora en ese tiempo era juez y profetisa de Israel durante 40 años. 

a. 4:4 Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot.

b. 4:5 Se acostumbraba a sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el monte de Efraín. Y los hijos de Israel acudían a ella a juicio.

3. Débora y Barac van a desafiar a Sísara.

a. 4:6 Ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha enviado Jehová Dios de Israel, diciéndote: ¿Ve, reúne a tu gente en el monte de Tabor? ¿Y selecciona contigo a diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón?

b. 4:7 Y yo atraeré hacia ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos.

c 4:8 Barac le respondió: Si tú vas conmigo, yo iré. Pero si no vas conmigo, no iré.

d. 4:9 Ella le dijo: Iré contigo. Pero no será tuya la gloria de la jornada que emprendes. Porque en mano de una mujer entregará Jehová a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes.

e. 4:10 Juntó Barac a Zabulón y a Neftalí en Cedes, fueron con él, diez mil hombres a su mando. Y Débora fue con él.

f. 4:11 Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había fabricado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes.

g. 4:12 Llegaron las noticias a Sísara, de que Barac hijo de Abinoam había subido al monte de Tabor.

3.1. Barac y Débora derrotan al ejército de Sísara.

a. 4:13 Reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que estaba con él, desde Haroset-goim hasta el arroyo de Cisón.

b. 4:14 En ese momento, Débora dijo a Barac: Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac descendió del monte de Tabor, con diez mil hombres que lo seguían.

c. 4:15 Y Jehová quebrantó a Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada delante de Barac. Y Sísara bajo del carro, y huyó a pie.

d. Pero Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroset-goim. Y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno. Jue 4:16 

e. 4:17 Y Sísara huyó a pie, a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo.

f. Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él acudió a ella a la tienda. Y ella le cubrió con una manta. Jue 4:18 

g. 4:19 Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, ya que tengo sed. Y ella abrió una jarra de leche y le dio de beber. Y lo volvió a cubrir.

3.2. Jael mujer de Heber mata a Sísara.

a. 4:20 Y él le dijo: Quédate en la puerta de la tienda. Y si alguien viniera. Y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no.

b. 4:21 Pero Jael mujer de Heber tomó una estaca de la tienda. Colocando un martillo en su mano, se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes. Y la clavó en la tierra. Porque él sentía mucho sueño y cansancio; y así murió.

c. 4:22 Siguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven y te mostraré al varón que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y vio a Sísara que yacía muerto con la estaca por la siene.

d. 4:23 Así doblegó Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel.

e. 4:24 Y la mano de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.

 

Capítulo 5

4. Débora canta el triunfo de libertad con Barac.

4.1. El pueblo de Israel salió de Egipto guiado por Dios.

a. 5:1 Aquel día cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo:

b. 5:2 Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel. Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo. Load a Jehová.

c. 5:3 Oigan, reyes; escuchen, oh príncipes; Yo cantaré a Jehová, cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

d. 5:4 Cuando saliste de Seir, oh, Jehová, Cuando te marchaste de los campos de Edom. La tierra tembló, y los cielos destilaron. Y las nubes gotearon aguas.

e. 5:5 Los montes temblaron delante de Jehová. Aquel Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel.

4.2. Abandonaron a Jehová y una mujer los libertó con los valientes.

a. 5:6 En los días de Samgar hijo de Anat. En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos. Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.

b. 5:7 Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído. Hasta que yo Débora me levanté. Me levanté como madre en Israel.

c. 5:8 Cuando escogieron nuevos dioses. La guerra estaba a las puertas ¿Se veía escudo o lanza? ¿Entre cuarenta mil en Israel?

d. 5:9 Mi corazón es para ustedes, jefes de Israel. Para los que voluntariamente te ofreciste entre el pueblo. Load a Jehová.

e. 5:10 Ustedes los que cabalgan en asnas blancas. Los que presiden en juicio. Y ustedes los que viajan, hablen.

f. 5:11 Lejos del ruido de los arqueros, en los estanques. Allí repetirán los triunfos de Jehová. Los triunfos de sus aldeas en Israel. En aquel tiempo marchará hacia las puertas el pueblo de Jehová.

g. 5:12 Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona una canción. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.

h. 5:13 En aquel tiempo marchó el resto de los nobles. El pueblo de Jehová marchó por él, en contra de los poderosos.

i. 5:14 De Efraín vinieron los radicados en Amalec. En pos de ti, Benjamín, entre tus pueblos. De Maquir descendieron príncipes. Y de Zabulón los que mandaban.

4.3. El pueblo atrapado en los pensamientos del corazón.

a. 5:15 También caudillos de Isacar fueron con Débora. Y como Barac, también Isacar. Se precipitó a pie en el valle. Entre las familias de Rubén. Hubo grandes resoluciones del corazón.

b. 5:16 ¿Por qué te quedaste entre los rediles? ¿Para oír los bramidos de los rebaños? Entre las familias de Rubén. Hubo grandes propósitos del corazón.

c. 5:17 Galaad se quedó al otro lado del Jordán. Y Dan, ¿por qué se quedó junto a las naves? Se mantuvo Aser a la ribera del mar. Y se quedó en sus puertos.

4. Dios gobierna y libertó a Israel con sus valientes.

a. 5:18 El pueblo de Zabulón expuso su vida a la muerte. Y Neftalí en las alturas del campo.

b. 5:19 Vinieron reyes y pelearon. En ese momento, pelearon los reyes de Canaán. En Taanac, junto a las aguas de Meguido. Pero no llevaron alguna ganancia de dinero.

c. 5:20 Desde los cielos pelearon las estrellas. Desde sus órbitas pelearon contra Sísara.

d. 5:21 Los barrió el torrente de Cisón. El antiguo torrente, el torrente de Cisón. Marcha, oh alma mía, con poder.

e. 5:22 En ese tiempo, resonaron los cascos de los caballos. Por el galopar, por el galopar de sus valientes.

5. Bendita Jael entre todas las mujeres.

a. 5:23 Maldecid a la ciudad de Meroz, dijo el Ángel de Jehová. Maldecid severamente a sus moradores. Porque no vinieron al socorro de Jehová. Al socorro de Jehová contra los fuertes.

b. 5:24 Bendita sea entre las mujeres Jael, Mujer de Heber ceneo. Sobre las mujeres bendita sea en la tienda.

c. 5:25 Él pidió agua, y ella le dio leche. En el tazón de nobles le presentó crema.

d. 5:26 Tendió su mano a la estaca. Y su diestra al mazo de los trabajadores. Y golpeó a Sísara; hirió su cabeza. Lo agujeró, y atravesó sus sienes.

e. 5:27 Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido. Entre sus pies cayó encorvado; donde se encorvó, allí cayó muerto.

f. 5:28 La madre de Sísara se asoma a la ventana. Y por entre las celosías a voces dice: ¿Por qué tarda su carro en venir? ¿Por qué las ruedas de sus carros se detienen?

g. 5:29 Las más avisadas de sus damas le responden. Y aun ella se respondía a sí misma:

h. 5:30 Han hallado el botín, y lo están repartiendo. A cada uno, una doncella, o dos. Las vestiduras de colores para Sísara. Las vestiduras bordadas de colores. La ropa de color bordada de ambos lados, para los jefes de los que recogieron el botín.

i. 5:31 Así perezcan todos tus enemigos, oh, Jehová. Pero los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.