martes, 18 de noviembre de 2025
sábado, 15 de noviembre de 2025
Abimelec hijo de Gedeón conspira para ser juez y mata a sus 70 hermanos.
G. Abimelec conspira para ser juez de Israel.
1. Abimelec mata a 70 de sus
hermanos hijos de Gedeón.
a. 9:1 Abimelec
hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y habló con ellos. Y
con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:
b. 9:2 Yo les ruego
que le digas y oigan todos los de Siquem: ¿Qué les parece mejor, que los
gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que los gobierne un
solo hombre? Acuérdense que yo soy hueso y carne de ustedes.
c. 9:3 Y hablaron
por él los hermanos de su madre en oídos de todos los de Siquem, todas estas
palabras; y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec. Porque decían:
Es nuestro hermano.
d. 9:4 Y le dieron
setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec
alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.
f. 9:5 Y viniendo a
la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos a los hijos de Jerobaal o
Gedeón, setenta varones, sobre una misma piedra. Pero quedó Jotam el hijo menor
de Jerobaal, que se escondió.
g. 9:6 En esa
época, se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo. Para elegir a
Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.
2. Parábola de Joram, único hijo de Gedeón que queda vivo.
a. 9:7 Cuando se lo
dijeron a Jotam, se fue y se ubicó en la cumbre del monte de Gerizim. Y alzando
su voz clamó. Y les dijo: Óiganme, varones de Siquem, y así los oiga Dios.
b. 9:8 Fueron una
vez los árboles a elegir rey sobre ellos, y dijeron al olivo: Reina sobre
nosotros.
c. 9:9 Pero el
olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a
los hombres? ¿Para ir a ser grande sobre los árboles?
d. 9:10 Dijeron los
árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
e. 9:11 Respondió
la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto? ¿Para ir a ser grande
sobre los árboles?
f. 9:12 Dijeron
luego los árboles a la vid: Ven tú, reina sobre nosotros.
g. 9:13 La vid les
respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres? ¿Para ir a
ser grande sobre los árboles?
h. 9:14 Todos los
árboles a la zarza dijeron: Anda tú, y reina sobre nosotros.
i. 9:15 La zarza
respondió a los árboles: Si en verdad me eliges por rey sobre ustedes, vengan,
a abrigarse bajo de mi sombra. Si no, salga fuego de la zarza y devore a los
cedros del Líbano.
2.1. Joram les exhorta sobre
Abimelec como rey.
a. 9:16-17 Con todo
esto, si con verdad y con integridad han procedido en hacer rey a Abimelec. Si
han actuado bien con Jerobaal; Gedeón. Y con su casa. Si le han pagado conforme
a la obra de sus manos. Bien saben ustedes que mi padre peleó por ustedes, y
expuso su vida al peligro. Para libraros de la mano de Madián.
b. 9:18 Pero
ustedes se han levantado hoy, contra la casa de mi padre. Y han matado a sus
hijos, setenta varones sobre una misma piedra. Y han colocado por rey a
Abimelec. Sobre los de Siquem hijo de su concubina, su criada. Por cuanto es su
hermano.
c. 9:19 Si con
verdad y con integridad, han procedido hoy. Con Jerobaal, y con su casa. Por
tanto, gocen de Abimelec, y él goce de ustedes.
d. 9:20 Pero si no
es así, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa de
Milo. También fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a
Abimelec.
e. 9:21 Escapó
Jotam y huyó. Se fue a Beer. Y allí estuvo, por miedo de Abimelec su hermano.
3. Los de Siquem se levantan contra Abimelec.
a. 9:22 Después que
Abimelec domina sobre Israel tres años.
b. 9:23 Envió Dios
un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem. Y los de Siquem se
levantaron contra Abimelec.
c. 9:24 Para que la
violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal. Y la sangre de ellos, recayera
sobre Abimelec su hermano que los mató. Y sobre los hombres de Siquem, que
fortalecieron las manos de él, para matar a sus hermanos.
d. 9:25 Los de
Siquem colocaron en las cumbres de los montes acechadores, que robaban a todos
los que pasaban junto a ellos, por el camino. Y le avisaron a Abimelec sobre el
asunto.
4. Siquem coloca su confianza
en Gaal hijo de Ebed.
a. 9:26 Gaal hijo
de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem. Y los de Siquem colocaron
en él su confianza.
b. 9:27 Saliendo al
campo, vendieron sus viñedos. Y pisaron la uva e hicieron fiesta. Entrando en
el templo de sus dioses, comieron y bebieron. Y maldijeron a Abimelec.
c. 9:28 Gaal hijo
de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem? ¿Para que nosotros le
sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo? Sirvan los
varones de Hamor, padre de Siquem. Pero ¿por qué nosotros le hemos de servir a
él?
d. 9:29 Ojalá
estuviera este pueblo bajo mi mano. Luego yo destruiría a Abimelec, con tus
ejércitos, y le daría sal.
e. 9:30 Cuando
Zebul gobernador de la ciudad oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se molestó
con ira.
f. 9:31 Secretamente
envió mensajeros a Abimelec, diciendo: En este momento, Gaal hijo de Ebed y sus
hermanos han venido a Siquem. Y están sublevando la ciudad contra ti.
g. 9:32 Alistate,
de inmediato en la noche, tú y el pueblo que está contigo. Y coloca emboscada
en el campo.
h. 9:33 Madruga por
la mañana al salir el sol. Y llega a la ciudad. Cuando él y el pueblo que está
con él, salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión.
i. 9:34 Saliendo
enseguida de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, colocaron
emboscada contra Siquem, con cuatro compañías.
5. Gaal hijo de Ebed se
enfrenta a Abimelec.
a. 9:35 Gaal hijo
de Ebed salió, y se colocó a la entrada de la puerta de la ciudad. Abimelec y
todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.
b. 9:36 Viendo Gaal
al pueblo, dijo a Zebul: He allí gente que desciende de las cumbres de los
montes. Y Zebul le respondió: Tú ves la sombra de los montes como si fueran
hombres.
c. 9:37 Volvió Gaal
a hablar, y dijo: He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una
tropa viene por el camino de la encina de los adivinos.
d. 9:38 Zebul le
respondió: ¿Dónde está ahora tu boca con que decías: ¿Quién es Abimelec para
que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal de inmediato, y
pelea con él.
e. 9:39 Gaal salió
delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec.
f. 9:40 Pero lo
persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él. Y cayeron heridos muchos hasta
la entrada de la puerta.
g. 9:41 Abimelec se
quedó en Aruma. Zebul echó fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen
en Siquem.
6. Abimelec destruye y
asesina a los de Siquem.
a. 9:42 Aconteció
el día siguiente, que el pueblo salió al campo. Y avisaron a Abimelec,
b. 9:43 El cual,
seleccionando a la gente, la repartió en tres compañías, colocando emboscadas
en el campo. Cuando miró, enseguida el pueblo estaba saliendo de la ciudad. Y
saliendo contra ellos, los atacó.
c. 9:44 Porque
Abimelec y la compañía que estaba con él, se arremetieron con ímpetu. Y se
detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad. Y las otras dos compañías
arremetieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron.
d. 9:45 Abimelec
peleó contra la ciudad todo aquel día, y capturó la ciudad, matando al pueblo
que estaba en ella. Asolando la ciudad, la sembró de sal.
e. 9:46 Cuando
oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem. Se reunieron en la
fortaleza del templo del dios Berit.
f. 9:47 Avisaron a
Abimelec, que estaban reunidos todos los hombres de la torre de Siquem.
g. 9:48 En ese
momento, Abimelec subió al monte de Salmón, él y toda la gente que con él
estaba. Agarró Abimelec un hacha en su mano. Cortó una rama de los árboles. Y
levantándose se la colocó sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con
él: Lo que me han visto hacer, apresúrense a hacerlo como yo.
h. 9:49 Todo el
pueblo cortó también cada uno su rama, siguiendo a Abimelec. Y las colocaron
junto a la fortaleza. Y encendieron fuego con ellas, a la fortaleza, de modo
que todos los de la torre de Siquem murieron. Como unos mil hombres y mujeres.
i. 9:50 Después
Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la capturó.
7. Abimelec y Siquem
destruidos como Jotam predijo.
a. 9:51 En medio de
aquella ciudad de Tebes, había una torre fortificada, a la cual se fueron todos
los hombres y las mujeres. Y todos los señores de la ciudad. Cerrando las
puertas, subieron al techo de la torre.
b. 9:52 Vino
Abimelec a la torre, combatiéndola, llegando hasta la puerta de la torre, para
incendiarla en fuego.
c. 9:53 Pero una
mujer con un pedazo de una rueda de molino, la dejó caer sobre la cabeza de
Abimelec, y le rompió el cráneo.
d. 9:54 En este
momento llamó apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y
mátame. Para que no se diga de mí: Una mujer lo mató. Su escudero le atravesó
la espada. Y murió.
e. 9:55 Cuando los
israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa.
f. 9:56 Así pagó
Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta
hermanos.
g. 9:57 Todo el mal
de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas. Y vino sobre
ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.
La historia de Gedeón rey de Israel en la Biblia
E. Gedeón ungido como juez de Israel.
1. Madián oprime a Israel, 7 años.
a. 6:1 Los hijos de
Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano
de Madián por siete años.
b. 6:2 La mano de Madián
prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas,
se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados.
c. 6:3 Porque
sucedía que cuando Israel sembraba, los atacaban los madianitas, amalecitas y
los hijos del oriente.
d. 6:4 Acampando
contra ellos, destruyen los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza. Y no
dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos.
e. 6:5 Porque
subían ellos y sus ganados. Venían con sus tiendas en grande multitud como
langostas; ellos y sus camellos eran innumerables. Así venían a la tierra para
devastarla.
2. Dios envía un profeta a Israel y los exhorta.
a. 6:6 De este modo
empobrece Israel demasiado, por causa de Madián. Y los hijos de Israel clamaron
a Jehová.
b. 6:7 Cuando los
hijos de Israel clamaron a Jehová, a causa de los madianitas.
c. 6:8 Jehová envió
a los hijos de Israel un varón profeta, el cual les dijo: Así ha dicho Jehová
Dios de Israel: Yo los hice salir de Egipto, y los saqué de la casa de
servidumbre.
d. 6:9 Los libré de
mano de los egipcios, y de mano de todos los que los afligieron. A los cuales
eché de delante de ustedes, y les di su tierra.
e. 6:10 Se dirigió
a ellos y les dijo: Yo soy Jehová su Dios; no teman a los dioses de los
amorreos, en cuya tierra habitás. Pero no han obedecido a mi voz.
3. Llamado de Gedeón hijo de
Joás de Manasés.
a. 6:11 Vino el
Ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era
de Joás abiezerita. Y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar.
Para esconderlo de los madianitas.
b. 6:12 Y el Ángel
de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y
valiente.
c. 6:13 Y Gedeón le
respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha
sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres
nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha
desamparado. Y nos ha entregado en mano de los madianitas.
d. 6:14 Y mirándole
Jehová, le dijo: Ve con toda esta fuerza; con la que hablas, y salvarás a
Israel de la mano de los madianitas. Porque Soy Yo, el que te envío.
3.1. Gedeón se siente incapaz
y pide señal a Dios.
a. 6:15 En ese
momento le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? Porque mi
familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.
b. 6:16 Jehová le
dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un
solo hombre.
c. 6:17 Y él
respondió: Yo te ruego que, si he hallado gracia delante de ti, me des señal de
que tú has hablado conmigo.
d. 6:18 Te ruego
que no te vayas de aquí, hasta que yo vuelva, saque mi ofrenda y la coloque
delante de ti. Y él respondió: Yo esperaré hasta que vuelvas.
e. 6:19 Y entrando
Gedeón, preparó un cabrito, y panes sin levadura de un Efa de harina. Colocó la
carne en un canastillo, y el caldo en una olla. Y sacándolo se lo presentó,
debajo de aquella encina.
f. 6:20 En ese
tiempo, el Ángel de Dios le dijo: Agarra la carne y los panes sin levadura. Y
colócalo sobre esta peña, y vierte el caldo. Y él lo hizo así.
g. 6:21 Y
extendiendo el Ángel de Jehová el báculo que tenía en su mano, tocó con la
punta la carne y los panes sin levadura; subió fuego de la peña, el cual
consumió la carne y los panes sin levadura. Y el Ángel de Jehová desapareció de
su vista.
3.2. Dios le da fuerza a
Gedeón y le ordena destruir a Baal.
a. 6:22 Viendo
efectivamente Gedeón que era el Ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, he
visto al Ángel de Jehová cara a cara.
b. 6:23 Pero Jehová
le dijo: Paz para ti; no tengas temor, no morirás.
c. 6:24 Y edificó
allí Gedeón un altar a Jehová, lo llamó Jehová-shalom. Y este permanece hasta
hoy en Ofra de los abiezeritas.
d. 6:25 Aconteció
que la misma noche le dijo Jehová: Agarra un toro del hato de tu padre, el
segundo toro de siete años. Y derriba el altar de Baal que tu padre tiene. Y
corta también la imagen de Asera que está junto a él;
e. 6:26 Y edifica
altar a Jehová tu Dios, en la cumbre de este peñasco en un lugar apropiado.
Agarra el segundo toro, sacrifícalo en holocausto, con la madera de la imagen
de Asera, que habrás cortado.
3.3. Gedeón destruye el altar de Baal
a. 6:27 Luego Gedeón selecciono
diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Pero temiendo hacerlo
de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, lo hizo de
noche.
b. 6:28 Por la
mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, efectivamente el altar de Baal
estaba derribado, y cortada la imagen de Asera que estaba junto a él. Y el
segundo toro había sido ofrecido en holocausto sobre la edificación del altar.
3.4. La ciudad quiere matar a
Gedeón.
a. 6:29 Diciendo
unos a otros: ¿Quién ha hecho esto? Buscando e indagando, les dijeron: Lo ha
hecho Gedeón hijo de Joás. En ese tiempo, los hombres de la ciudad dijeron a
Joás:
b. 6:30 Saca a tu
hijo. Para que muera. Porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la
imagen de Asera que estaba junto a él.
c. 6:31 Joás
respondió a todos los que estaban junto a él: ¿Se atreven ustedes a contender
por Baal? ¿Defenderás su causa? Cualquiera que contienda por él, que muera esta
mañana. Si es un dios, que contienda el mismo con el que derribó su altar.
3.5. Jehová unge a Gedeón con
su Espíritu.
a. 6:32 Aquel día
Gedeón fue llamado Jerobaal, esto es: Contienda Baal contra él, por cuanto
derribó su altar.
b. 6:33 Pero todos
los madianitas y amalecitas. Y los del oriente se reunieron todos juntos. Y
pasando acamparon en el valle de Jezreel.
c. 6:34 En ese
mismo momento, el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando éste tocó el
cuerno, los abiezeritas se reunieron con él.
d. 6:35 Envió
mensajeros por todo Manasés. Y ellos también se juntaron con él. Así mismo
envió mensajeros a Aser, a Zabulón y a Neftalí, los cuales salieron a
encontrarles.
4. Gedeón coloca la señal del
vellón.
a. 6:36 Gedeón dijo
a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho.
b. 6:37 En este
momento, yo colocaré un vellón de lana en el campo; y si el rocío solo
estuviere en el vellón, quedando seca toda la otra tierra. Siendo así,
comprenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho.
c. 6:38 Aconteció
así mismo, cuando se levantó en la mañana, exprimió el vellón y sacó de él el
rocío, un tazón lleno de agua.
d. 6:39 Pero Gedeón
dijo a Dios: No se encienda tu juicio contra mí, si aún esta vez te lo pido;
otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco. Y el rocío
este sobre la tierra.
e. 6:40 Aquella
noche Dios lo hizo así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo
rocío.
Capítulo 7
5. Gedeón de la tribu de Efraín juez y libertador.
5.1. Los trescientos hombres
seleccionados con Gedeón.
a. 7:1
Levantándose, en la mañana Jerobaal, es decir; Gedeón, y todo el pueblo que
estaba con él. Acamparon junto a la fuente de Harod; quedando el campamento de
los madianitas al norte, más allá del collado de More, en el valle.
b. 7:2 Jehová dijo
a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho. Para que yo entregue a los
madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano
me ha salvado.
c. 7:3
Inmediatamente, avisa que lo oiga del pueblo, diciendo: Quien tema, se
estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Se devolvieron de
los del pueblo veintidós mil y quedaron diez mil.
d. 7:4 Y Jehová
dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo. Llévalos a las aguas, y allí te los
probaré, del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo. Pero cualquiera
que yo te diga: Este no va contigo, el tal no irá.
e. 7:5 En ese
momento, llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que
lamiere las aguas con su lengua, como lame el perro, a aquél lo separas aparte.
Asimismo, a cualquiera que se doble sobre sus rodillas para beber con su mano.
f. 7:6 Y el total
de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, fueron trescientos
hombres. Y el resto del pueblo bebió las
aguas lamiendo con la lengua, como el perro.
g. 7:7 En efecto
Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua con
sus manos los salvaré. Y entregaré a los madianitas en tus manos. Y váyase toda
la demás gente, cada uno a su lugar.
5.2. Gedeón sale con los trescientos hombres a combatir.
a. 7:8 Y habiendo
recogido provisiones para el pueblo, y sus trompetas, envió a todos los
israelitas cada uno a su tienda. Y mantuvo a aquellos trescientos hombres. Y
estaba abajo en el valle el campamento de Madián.
b. 7:9 Aconteció
aquella noche que Jehová le dijo: marcha, y ve al campamento. Porque yo lo he
entregado en tus manos.
c. 7:10 Si tienes
temor de ir, baja tú con Fura tu criado al campamento,
d. 7:11 Oirás lo
que hablan, enseguida tus manos se esforzarán, y bajaras al campamento. Y él
fue con Fura su criado, hasta los puestos avanzados de la gente armada, que
estaba en el campamento.
e. 7:12 Y los
madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente estaban tendidos en el valle
como langostas en multitud. Y sus camellos eran innumerables, como la arena que
está a la ribera del mar en multitud.
f. 7:13 Cuando
llegó Gedeón, en ese momento, un hombre estaba contando a su compañero un
sueño, diciendo: Mira yo soñé un sueño. Veía un pan de cebada que rodaba hasta
el campamento de Madián. Y llegó a la tienda. Y la golpeó de tal manera que
cayó. Y la trastornó de arriba abajo. Y la tienda cayó.
g. 7:14 Su
compañero respondió diciendo: Esto no es otra cosa sino la espada de Gedeón
hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas,
con todo el campamento.
5.3. Gedeón se arma de valor
y sale a derrotar a los madianitas.
a. 7:15 Cuando
Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró. Y volviendo al
campamento de Israel, dijo: Alístense, porque Jehová ha entregado el campamento
de Madián en vuestras manos.
b. 7:16 Separándose
los trescientos hombres en tres escuadrones, les dio a todos ellos en sus manos
trompetas, y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros.
c. 7:17 Les dijo:
Miradme a mí, y hagan como hago yo; enseguida cuando yo llegue al extremo del
campamento, hagan ustedes igual que yo.
d. 7:18 Yo tocaré
la trompeta, y todos los que estarán conmigo; y ustedes tocarán en ese momento,
las trompetas alrededor de todo el campamento, y dirás: ¡Por Jehová y por
Gedeón!
5.4. Gedeón combate a los
madianitas.
a. 7:19 Después
llegaron Gedeón y los cien hombres que venían con él, al extremo del
campamento, al principio de la guardia de la medianoche. Cuando acababan de
cambiar la guardia de los centinelas. Tocaron las trompetas. Y quebraron los
cántaros que llevaban en sus manos.
b. 7:20 Los tres
escuadrones tocaron las trompetas, quebrando los cántaros. Cargando en la mano
izquierda las teas y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron:
¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!
c. 7:21 Se
mantuvieron firmes cada uno en su puesto en derredor del campamento. En ese
momento todo el ejército echó a correr dando gritos y huyendo.
d. 7:22 Los
trescientos tocaban las trompetas. Y Jehová puso la espada de cada uno contra
su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyó hasta Bet-sita, en
dirección de Zerera, y hasta la frontera de Abel-mehola en Tabat.
e. 7:23 Y
reuniéndose los de Israel, de Neftalí, de Aser y de todo Manasés, siguieron a
los madianitas.
f. 7:24 Gedeón
también envió mensajeros por todo el monte de Efraín, diciendo: Desciendan al
encuentro de los madianitas, y posesiónense de los vados de Bet-bara. Y del
Jordán antes que ellos lleguen. Juntos todos los hombres de Efraín,
conquistaron los vados de Bet-bara y del Jordán.
g. 7:25 Y
capturaron a dos príncipes de los madianitas, Oreb y Zeeb; y mataron a Oreb en
la peña de Oreb. Y a Zeeb lo mataron en el lagar de Zeeb. Después que siguieron
a los madianitas, trajeron las cabezas de Oreb y de Zeeb a Gedeón, al otro lado
del Jordán.
Capítulo 8
6. Gedeón va a combatir a Zeba y Zalmuna.
6.1. Efraín se queja porque no lo llama a la guerra.
a. 8:1 Pero los
hombres de Efraín le dijeron: ¿Qué es esto que has hecho con nosotros, no
llamándonos cuando ibas a la guerra contra Madián? Y le reprendieron
fuertemente.
b. 8:2 A los cuales
él respondió: ¿Qué he hecho yo ahora comparado con ustedes? ¿No es la caleta de
Efraín, mejor que la venta de Abiezer?
c. 8:3 Dios ha
entregado en vuestras manos a Oreb y a Zeeb, príncipes de Madián; ¿y qué he
podido yo hacer comparado con ustedes? En ese momento, el enojo de ellos contra
él se aplacó, luego que él habló esta palabra.
d. 8:4 Gedeón fue al
Jordán, y pasó él. Y los trescientos hombres que traía consigo, cansados, pero
todavía persiguiendo.
6.2. Israel se niega a dar
pan al ejército de Gedeón.
a. 8:5 Dijo a los
de Sucot: Yo les ruego que des a la gente que me sigue, algunos bocados de pan;
porque están cansados. Yo persigo a Zeba y Zalmuna, reyes de Madián.
b. 8:6 Los
principales de Sucot respondieron: ¿Están ya Zeba y Zalmuna en tu mano, para
que demos pan a tu ejército?
c. 8:7 Gedeón dijo:
Cuando Jehová haya entregado en mi mano a Zeba y a Zalmuna. Yo trillaré su
carne con espinos y abrojos del desierto.
d. 8:8 De allí
subió a Peniel, y les dijo las mismas palabras. Y los de Peniel le respondieron
como habían respondido los de Sucot.
e. 8:9 Él habló
también a los de Peniel, diciendo: Cuando yo vuelva en paz, derribaré esta
torre.
6.3. Gedeón derrota a Zeba y
Zalmuna.
a. 8:10 Zeba y
Zalmuna estaban en Carcor, y con ellos su ejército, como de quince mil hombres,
todos los que habían quedado de todo el ejército de los hijos del oriente. Ya
que habían caído ciento veinte mil hombres, que peleaban con espada.
b. 8:11 Subiendo,
por tanto, Gedeón por el camino de los que habitaban en tiendas al oriente de
Noba y de Jogbeha, atacó el campamento, porque el ejército no estaba en
guardia.
c. 8:12 Huyendo
Zeba y Zalmuna, él los siguió. Capturando a los dos reyes de Madián, Zeba y
Zalmuna, y todo el ejército se sofocó de espantó.
d. 8:13 En este
tiempo, Gedeón hijo de Joás volvió de la batalla, antes que el sol se
ocultase.
6.4. Gedeón mata a los
hombres de la ciudad de Sucot.
a. 8:14 Llamó a un
joven de los hombres de Sucot, y le preguntó. Y él, le dio por escrito los
nombres de los principales. Y de los ancianos de Sucot. Setenta y siete
varones.
b. 8:15 Entrando a
los hombres de Sucot, dijo: Aquí están Zeba y Zalmuna, acerca de los cuales me
zaheriste, diciendo: ¿Están ya en tu mano Zeba y Zalmuna? ¿Para que nosotros
demos pan a tus hombres cansados?
c. 8:16 Sujetando a
los ancianos de la ciudad, con espinos y abrojos del desierto, con ellos
castigó a los de Sucot.
d. 8:17 Asimismo
derribó la torre de Peniel, y mató a los de la ciudad.
6.5. Gedeón mata Zeba y a
Zalmuna reyes madianitas.
a. 8:18 Luego dijo
a Zeba y a Zalmuna: ¿Qué aspecto tenían aquellos hombres que mataste en Tabor?
Y ellos respondieron: Como tú, así eran ellos; cada uno parecía hijo de rey.
b. 8:19 Él dijo:
Mis hermanos eran hijos de mi madre. ¡Vive Jehová, que, si les hubieras
conservado la vida, yo no los mataría!
c. 8:20 Dijo a
Jeter su primogénito: Levántate, y mátalos. Pero el joven no desenvainó su
espada. Puesto que tenía temor, porque era aún muchacho.
d. 8:21 En ese
tiempo, dijeron Zeba y Zalmuna: Levántate tú, y mátanos; porque como es el
varón, tal es su valentía. Y Gedeón se levantó, y mató a Zeba y a Zalmuna; y
tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al cuello.
6.6. Israel se prostituye con
el efod que hace Gedeón.
a. 8:22 Los
israelitas dijeron a Gedeón: Sé nuestro señor, tú, tu hijo, y tu nieto; ya que
nos has librado de la mano de Madián.
b. 8:23 Pero Gedeón
respondió: No seré señor sobre ustedes, ni mi hijo los señoreara: Jehová
señoreara sobre ustedes.
c. 8:24 Les dijo
Gedeón: Quiero hacerles una petición; que cada uno me dé los zarcillos de su
botín.
d. 8:25 Ellos
respondieron: De buena gana te los daremos. Y tendiendo un manto, echó allí
cada uno los zarcillos de su botín.
e. 8:26 El peso de
los zarcillos de oro que él pidió, fue mil setecientos siclos de oro, sin las
planchas y joyeles. Y vestidos de púrpura que traían los reyes de Madián. Y sin
los collares que traían sus camellos al cuello.
f. 8:27 Y Gedeón
hizo un efod de ellos, y lo envió a guardar en su ciudad de Ofra; y todo Israel
se prostituyó tras de ese efod en aquel lugar. Fue tropezadero a Gedeón y a su
casa.
g. 8:28 Así fue subyugado Madián delante de
los hijos de Israel, y nunca más volvió a levantar cabeza. Y reposó la tierra
cuarenta años en los días de Gedeón.
6.7. Gedeón muere y vuelve
Israel a los baales.
a. 8:29 Luego
Jerobaal hijo de Joás se fue y habitó en su casa.
b. 8:30 Gedeón tuvo
setenta hijos, que constituyeron su descendencia. Porque tuvo muchas mujeres.
c. 8:31 También su
concubina que estaba en Siquem le dio un hijo, y le puso por nombre Abimelec.
d. 8:32 Murió
Gedeón hijo de Joás siendo muy viejo. Y fue sepultado en el sepulcro de su
padre Joás, en Ofra de los abiezeritas.
e. 8:33 Pero
aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a
prostituirse, yendo tras los baales. Y escogieron por dios a Baal-berit.
f. 8:34 Los hijos
de Israel no se acordaron de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus
enemigos en derredor.
g. 8:35 Ni se
mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a
todo el bien que él había hecho a Israel.
La historia de la juez de Israel Débora en la Biblia
E. Débora de la tribu de Efraín juez de Israel los
libertó de Canaán.
1. Jabín rey de Canaán oprime a Israel por 20 años.
a. 4:1 Después de
la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos
de Jehová.
b. 4:2 Jehová los
vendió en mano de Jabín rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de
su ejército se llamaba Sísara, el cual habitaba en Haroset-goim.
c. 4:3 En esa época, los hijos de
Israel clamaron a Jehová. Porque aquél tenía novecientos carros de hierro. Y
había oprimido con crueldad a los hijos de Israel, por veinte años.
2. Débora en ese tiempo era juez y profetisa de Israel
durante 40 años.
a. 4:4 Gobernaba en
aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot.
b. 4:5 Se
acostumbraba a sentarse bajo la palmera de Débora, entre Ramá y Bet-el, en el
monte de Efraín. Y los hijos de Israel acudían a ella a juicio.
3. Débora y Barac van a desafiar a Sísara.
a. 4:6 Ella envió a
llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha
enviado Jehová Dios de Israel, diciéndote: ¿Ve, reúne a tu gente en el monte de
Tabor? ¿Y selecciona contigo a diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la
tribu de Zabulón?
b. 4:7 Y yo atraeré
hacia ti al arroyo de Cisón a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus
carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos.
c 4:8 Barac le
respondió: Si tú vas conmigo, yo iré. Pero si no vas conmigo, no iré.
d. 4:9 Ella le
dijo: Iré contigo. Pero no será tuya la gloria de la jornada que emprendes.
Porque en mano de una mujer entregará Jehová a Sísara. Y levantándose Débora,
fue con Barac a Cedes.
e. 4:10 Juntó Barac
a Zabulón y a Neftalí en Cedes, fueron con él, diez mil hombres a su mando. Y
Débora fue con él.
f. 4:11 Heber
ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos,
y había fabricado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes.
g. 4:12 Llegaron
las noticias a Sísara, de que Barac hijo de Abinoam había subido al monte de
Tabor.
3.1. Barac y Débora derrotan al ejército de Sísara.
a. 4:13 Reunió
Sísara todos sus carros, novecientos carros herrados, con todo el pueblo que
estaba con él, desde Haroset-goim hasta el arroyo de Cisón.
b. 4:14 En ese
momento, Débora dijo a Barac: Levántate, porque este es el día en que Jehová ha
entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová delante de ti? Y Barac
descendió del monte de Tabor, con diez mil hombres que lo seguían.
c. 4:15 Y Jehová
quebrantó a Sísara, a todos sus carros y a todo su ejército, a filo de espada
delante de Barac. Y Sísara bajo del carro, y huyó a pie.
d. Pero Barac
siguió los carros y el ejército hasta Haroset-goim. Y todo el ejército de
Sísara cayó a filo de espada, hasta no quedar ni uno. Jue 4:16
e. 4:17 Y Sísara
huyó a pie, a la tienda de Jael mujer de Heber ceneo; porque había paz entre
Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo.
f. Y saliendo Jael
a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él
acudió a ella a la tienda. Y ella le cubrió con una manta. Jue 4:18
g. 4:19 Y él le
dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, ya que tengo sed. Y ella abrió
una jarra de leche y le dio de beber. Y lo volvió a cubrir.
3.2. Jael mujer de Heber mata a Sísara.
a. 4:20 Y él le
dijo: Quédate en la puerta de la tienda. Y si alguien viniera. Y te preguntare,
diciendo: ¿Hay aquí alguno? tú responderás que no.
b. 4:21 Pero Jael
mujer de Heber tomó una estaca de la tienda. Colocando un martillo en su mano,
se le acercó calladamente y le metió la estaca por las sienes. Y la clavó en la
tierra. Porque él sentía mucho sueño y cansancio; y así murió.
c. 4:22 Siguiendo
Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven y te mostraré al varón
que tú buscas. Y él entró donde ella estaba, y vio a Sísara que yacía muerto
con la estaca por la siene.
d. 4:23 Así doblegó
Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel.
e. 4:24 Y la mano
de los hijos de Israel fue endureciéndose más y más contra Jabín rey de Canaán,
hasta que lo destruyeron.
Capítulo 5
4. Débora canta el triunfo de libertad con Barac.
4.1. El pueblo de Israel salió de Egipto guiado por
Dios.
a. 5:1 Aquel día
cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo:
b. 5:2 Por haberse
puesto al frente los caudillos en Israel. Por haberse ofrecido voluntariamente
el pueblo. Load a Jehová.
c. 5:3 Oigan,
reyes; escuchen, oh príncipes; Yo cantaré a Jehová, cantaré salmos a Jehová, el
Dios de Israel.
d. 5:4 Cuando
saliste de Seir, oh, Jehová, Cuando te marchaste de los campos de Edom. La
tierra tembló, y los cielos destilaron. Y las nubes gotearon aguas.
e. 5:5 Los montes
temblaron delante de Jehová. Aquel Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel.
4.2. Abandonaron a Jehová y una mujer los libertó con los
valientes.
a. 5:6 En los días
de Samgar hijo de Anat. En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos.
Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.
b. 5:7 Las aldeas
quedaron abandonadas en Israel, habían decaído. Hasta que yo Débora me levanté.
Me levanté como madre en Israel.
c. 5:8 Cuando
escogieron nuevos dioses. La guerra estaba a las puertas ¿Se veía escudo o
lanza? ¿Entre cuarenta mil en Israel?
d. 5:9 Mi corazón
es para ustedes, jefes de Israel. Para los que voluntariamente te ofreciste
entre el pueblo. Load a Jehová.
e. 5:10 Ustedes los
que cabalgan en asnas blancas. Los que presiden en juicio. Y ustedes los que
viajan, hablen.
f. 5:11 Lejos del
ruido de los arqueros, en los estanques. Allí repetirán los triunfos de Jehová.
Los triunfos de sus aldeas en Israel. En aquel tiempo marchará hacia las
puertas el pueblo de Jehová.
g. 5:12 Despierta,
despierta, Débora; Despierta, despierta, entona una canción. Levántate, Barac,
y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.
h. 5:13 En aquel
tiempo marchó el resto de los nobles. El pueblo de Jehová marchó por él, en
contra de los poderosos.
i. 5:14 De Efraín
vinieron los radicados en Amalec. En pos de ti, Benjamín, entre tus pueblos. De
Maquir descendieron príncipes. Y de Zabulón los que mandaban.
4.3. El pueblo atrapado en
los pensamientos del corazón.
a. 5:15 También
caudillos de Isacar fueron con Débora. Y como Barac, también Isacar. Se
precipitó a pie en el valle. Entre las familias de Rubén. Hubo grandes
resoluciones del corazón.
b. 5:16 ¿Por qué te
quedaste entre los rediles? ¿Para oír los bramidos de los rebaños? Entre las
familias de Rubén. Hubo grandes propósitos del corazón.
c. 5:17 Galaad se
quedó al otro lado del Jordán. Y Dan, ¿por qué se quedó junto a las naves? Se
mantuvo Aser a la ribera del mar. Y se quedó en sus puertos.
4. Dios gobierna y libertó a Israel con sus
valientes.
a. 5:18 El pueblo
de Zabulón expuso su vida a la muerte. Y Neftalí en las alturas del campo.
b. 5:19 Vinieron
reyes y pelearon. En ese momento, pelearon los reyes de Canaán. En Taanac,
junto a las aguas de Meguido. Pero no llevaron alguna ganancia de dinero.
c. 5:20 Desde los
cielos pelearon las estrellas. Desde sus órbitas pelearon contra Sísara.
d. 5:21 Los barrió
el torrente de Cisón. El antiguo torrente, el torrente de Cisón. Marcha, oh
alma mía, con poder.
e. 5:22 En ese
tiempo, resonaron los cascos de los caballos. Por el galopar, por el galopar de
sus valientes.
5. Bendita Jael entre todas
las mujeres.
a. 5:23 Maldecid a
la ciudad de Meroz, dijo el Ángel de Jehová. Maldecid severamente a sus
moradores. Porque no vinieron al socorro de Jehová. Al socorro de Jehová contra
los fuertes.
b. 5:24 Bendita sea
entre las mujeres Jael, Mujer de Heber ceneo. Sobre las mujeres bendita sea en
la tienda.
c. 5:25 Él pidió
agua, y ella le dio leche. En el tazón de nobles le presentó crema.
d. 5:26 Tendió su
mano a la estaca. Y su diestra al mazo de los trabajadores. Y golpeó a Sísara;
hirió su cabeza. Lo agujeró, y atravesó sus sienes.
e. 5:27 Cayó
encorvado entre sus pies, quedó tendido. Entre sus pies cayó encorvado; donde
se encorvó, allí cayó muerto.
f. 5:28 La madre de
Sísara se asoma a la ventana. Y por entre las celosías a voces dice: ¿Por qué
tarda su carro en venir? ¿Por qué las ruedas de sus carros se detienen?
g. 5:29 Las más
avisadas de sus damas le responden. Y aun ella se respondía a sí misma:
h. 5:30 Han hallado
el botín, y lo están repartiendo. A cada uno, una doncella, o dos. Las
vestiduras de colores para Sísara. Las vestiduras bordadas de colores. La ropa
de color bordada de ambos lados, para los jefes de los que recogieron el botín.
i. 5:31 Así
perezcan todos tus enemigos, oh, Jehová. Pero los que te aman, sean como el sol
cuando sale en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.
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